
LUXORMonument
Palacio de Malkata
25.7153, 32.5911
Diseminados por el borde desértico de la orilla oeste de Luxor yacen los restos de adobe de Malkata, la extensa ciudad-palacio ceremonial construida por Amenhotep III, uno de los faraones más ricos y poderosos del Imperio Nuevo. En su apogeo, hace más de 3.000 años, esto era una pequeña ciudad en sí misma, con aposentos reales, salas, un templo, talleres, viviendas para funcionarios y un vasto puerto ceremonial excavado en el desierto.
Lo que sobrevive hoy es bajo y ruinoso, tenues contornos de muros y suelos donde en su día deslumbraron pavimentos pintados con escenas de la naturaleza. Hace falta imaginación para reconstruir aquel esplendor, pero ahí reside su atractivo: es un sitio fuera de los mapas, sin multitudes, donde percibes la ambición de Egipto en su cénit cultural, lejos de las colas de las taquillas.
Know before you go
Aquí hay poca señalización y escasos servicios, así que conviene visitarlo con un guía conocedor y un todoterreno, combinándolo con otros sitios remotos de la orilla oeste.
